Vilma Abbott


Testimonio 

Cuando comparto mi testimonio solo puedo dar gracias a Dios por haberme dado la oportunidad de conocerle como Salvador.
Crecí asistiendo a una iglesia cristiana, pero simplemente íbamos los domingos por cumplir, no había un amor a Dios ni a su palabra. Mis padres siempre me enseñaron buenos valores morales. Pero fue hasta que cumplí los 13 años, por la gracia de Dios que entendí que era una persona pecadora y que el único camino para llegar al cielo era a través de Jesucristo. Pero nuestra vida siguió igual, sin ningún compromiso con el Señor.
Cuando tenía 15 años   mis padres se divorciaron, así que eso nos llevo a cambiar de iglesia pero todo siguió igual; hasta que un día   mi hermano asiste a un campamento de Palabra de Vida y se involucra en un Club Bíblico entonces comenzamos a ver una vida cristiana diferente. Para ese momento yo estaba en la universidad estudiando medicina pero cuando comencé a involucrarme en el servicio a Dios y a crecer espiritualmente comenzó también el deseo en mi de prepararme en la Palabra de Dios y servirle tiempo completo.
No fue fácil para mis padres la decisión que había tomado de dejar la carrera de medicina, pero yo sabía que era lo que Dios quería para mí. Así que durante 2 años estuve orando para poder ir al Instituto Bíblico en Argentina. Dios utilizo a quien menos pensé, a mi mama, quien un día se dio cuenta que con quien estaba luchando era con Dios y decidió no solo apoyarme a mi sino también a mi hermano.
En 1998 salí para Argentina fueron 3 años maravillosos. Estando ahí Dios confirmo el deseo de mi corazón de servirle. Así que al finalizar mis estudios regresé a mi país para ser parte del equipo de Palabra de Vida Costa Rica. Hoy estoy sirviendo al Señor tiempo completo. Tenemos campamentos, retiros y actividades con colegios y con iglesias. Durante el fin de semana estoy en un Club Bíblico discipulando chicas, y es para mi un privilegio y un gran desafío.
Motivos de oración: Una vida de fidelidad, de santidad. Mi familia. Sabiduría en el ministerio y por mi sustento económico.
Doy gracias a Dios por permitirme servirle y ser parte de Su obra.