Declaración de Fe


Palabra de Vida Costa Rica es una organización cristiana fundamental, biblicista, premilenial, cuyo propósito alrededor del mundo es el evangelismo y el discipulado de la juventud a través de diferentes medios consistentes con las Escrituras, todo esto con el fin de apoyar a edificar la iglesia de Cristo.

  • Creemos que todas las Escrituras tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento son verbalmente inspiradas por Dios, que no poseen errores en los escritos originales y que constituyen la autoridad suprema y final para la fe y la vida.

  • Creemos en un Dios, creador y sustentador del universo, quien es eternalmente existe en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

  • Creemos en la deidad de Jesucristo, su nacimiento virginal, su vida sin pecado, su muerte para pagar la pena de los pecados de todos, su resurrección corporal, su exaltación a la diestra de Dios y su retorno personal, inminente, pre-tribulacional y pre-milenial.

  • Creemos que todos los hombres han pecado y que, en consecuencia, son culpables delante de Dios y se encuentran bajo su condenación.

  • Creemos que todos aquellos que por la fe reciben a Jesucristo en consecuencia nacen de nuevo por el Espíritu Santo, que por lo tanto son hijos de Dios y eternalmente salvos y que el Espíritu Santo mora en cada creyente con el fin de iluminarlo, guiarlo y capacitarlo para la vida, testimonio y servicio. Creemos que Dios responde las oraciones de su pueblo y suple las necesidades según su propósito.

  • Creemos que Dios da dones espirituales a todos los creyentes para la edificación del Cuerpo de Cristo. No obstante, creemos que los dones del Espíritu de señales milagrosas, tales como lenguas y la sanidad, estuvieron limitados a la iglesia primitiva.

  • Creemos en la resurrección corporal de los justos e injustos, la eterna bendición de los salvos en la gloria y el castigo eterno y consciente de los perdidos en el infierno.

  • Creemos que todos los creyentes son llamados a una vida de separación de toda práctica y alianza mundanal y pecaminosa.

  • Creemos que desde el principio con Adán y Eva, Dios ordenó el matrimonio únicamente entre un hombre y una mujer. Toda actividad sexual fuera del matrimonio, incluyendo prácticas homosexuales, es una contradicción directa a la Palabra de Dios y Su institución del hogar.